Skip to content

La manteca corporal es un producto para el cuidado de la piel que tiene una consistencia espesa y una textura untuosa, es conocida por su capacidad para proporcionar una hidratación intensa. Los ingredientes grasos ayudan a sellar la humedad en la piel, manteniéndola suave y flexible.

Gracias a las mantecas naturales y los aceites, la manteca corporal puede ayudar a suavizar la piel, especialmente en áreas secas o ásperas como codos, rodillas y talones aportando suavidad y tersura.

Los ingredientes emolientes y nutritivos en la manteca corporal ayudan a fortalecer la barrera cutánea, lo que es beneficioso para la piel seca o dañada. Suele utilizarse sobre todo en climas fríos y secos.

La manteca nos obliga a un ratito de autocuidado, ya que debemos masajear la zona para que el producto se absorba correctamente. Además, si los movimientos se realizan circulares y ascendentes, se estimulará la circulación sanguínea lo que provocará que la absorción de las propiedades de los productos sea más beneficiosa.

Suelen ser mucho más hidratantes y generalmente requieren que use mucho menos producto que una loción.

Las lociones corporales tienen una textura más liviana y suelen tener una consistencia más fácil de extender. Son menos densas que las mantecas corporales, contienen una mezcla de agua y aceites. Esto las hace más ligeras y generalmente más fáciles de aplicar.

Las lociones corporales tienden a absorberse más rápidamente en la piel. Esto las hace ideales para el uso diario y para quienes prefieren una sensación menos pesada. Son adecuadas para el uso diario y para mantener la piel suave y flexible.

Sea cual sea tu opción elegida, a diario o para diferentes estaciones, con cualquiera de las dos opciones encontrarás la humectación perfecta para el cuidado de tu piel.

Volver arriba