La manteca corporal es un producto para el cuidado de la piel que tiene una consistencia espesa y una textura…
La lavanda, también denominada espliego, es una planta nativa del mediterráneo. Sus flores de color azul-violáceo desprenden un agradable e inconfundible aroma. Pertenece a la familia de las lamiáceas, y tiene múltiples aplicaciones cosméticas y terapéuticas.
La lavanda es una de las flores más valoradas desde tiempos inmemoriales. No es casualidad que la lavanda sea una de las plantas más empleadas en aromaterapia, y es que esta flor morada tan característica es clave en la salud de las personas. Es beneficiosa tanto a nivel emocional como físico.
Su efecto relajante, sus propiedades medicinales y, por supuesto, el maravilloso aroma de la lavanda hacen de esta flor una imprescindible.
El olor a lavanda favorece la estimulación neuronal, lo que permite que los receptores del olfato envíen mensajes al cerebro, lo que a su vez influye directamente en los estados de ánimo de la persona.
Desde la antigüedad la lavanda se ha utilizado como relajante natural. Esta propiedad hace que recurramos a esta planta cuando tenemos insomnio o dificultades para conciliar el sueño, y no podemos descansar adecuadamente.
Por otro lado, este efecto relajante de la lavanda también ayuda en el dolor de cabeza o, incluso, en el tratamiento de las migrañas.
Esta planta es utilizada para aliviar el dolor, la ansiedad, tratar el dolor de cabeza o el nerviosismo. Pero la lavanda también previene la caída del cabello o es utilizada en cosmética para eliminar el acné o reducir las líneas de expresión. Calma la piel y, por tanto, es perfecta su utilización tras haber estado expuesto al sol durante varias horas.
Por ello la encontrarás en gran cantidad de nuestros productos en diferentes versiones y usos, sin duda es una de nuestras favoritas.

